Fotografías tomadas en el cementerio cristiano ubicado en la ladera sur del cerro de Montjuic, uno de los principales espacios culturales y de ocio de Barcelona, además de un importante reclamo turístico. Las imágenes muestran algunos de los nichos menos frecuentados por los familiares de los fallecidos y que poco a poco se han llenado de pequeñas plantas silvestres que crecen entre el cristal y las lápidas incluso borrando las huellas y nombres que aparecen en ellas.

Obra seleccionada para el XXVI Concurso de Arte Eduardo León Jimenes.